Test de Schirmer, una prueba sencilla, pero... ¿La estamos haciendo bien?

Se ha calculado que el volumen de las lágrimas es de unos 7 μl y la velocidad de secreción de 1,03 ± 0,39 μl/min, con un recambio lagrimal de 16 minutos. La glándula lagrimal es la responsable de la mayoría del volumen lagrimal mientras las glándulas conjuntivales sólo en una pequeña proporción. El test que se usa en las consultas Clinise para medir el volumen lagrimal es el de SCHIRMER.

Fue descrito originalmente en el 1903 por Otto Schirmer. Mide la producción de lágrima, valor directamente relacionado con el flujo lagrimal.

EExisten varias versiones de este test: Schirmer I, I modificado y II.

En la bibliografía encontramos como debería hacerse la prueba:

El test de Schirmer I consiste en insertar en el tercio lateral inferior el extremo de una tira de papel secante de 5 mm de ancho y 30 mm de longitud, dejando que se impregne de lágrima durante 5 minutos. Pasado este tiempo, se retira y se mide la longitud de la tira humedecida con la lágrima. Esta modalidad de test evalúa la secreción total (basal y refleja), puesto que la propia inserción de la tira provoca lagrimeo reflejo. El punto de corte del test Schirmer I está entre 5 y 15 mm, dependiendo de los autores.Utilizando 5 mm como criterio de corte, se han descrito para este test una sensibilidad de 47,2% y una especificidad del 100%.

El test tipo I nos da mucha información sobre ojos secos severos con una secreción refleja reducida. Generalmente se trata de Síndromes de Sjögren muy avanzados.

Esta prueba también puede realizarse con anestesia, pasando a denominarse Schirmer I modificado.En este caso, el punto de corte es de 5 mm y proporciona una sensibilidad del 60,9% en grupos con SOS-Sjögren, y del 37,5% en grupos con SOS de otra etiología. Su especificidad es del 83,6%.

El test tipo I modificado nos da información sobre la producción lagrimal basal. Cuando un paciente sufre Ojo Seco acueodeficiente de grado moderado, la prueba no se ve alterada por la producción refleja. Cuando los resultados del tipo I y del tipo I modificado se parecen, tenemos una alteración de la producción refleja como sucede en el ojo seco post LASIK.

El test Schirmer II se realiza con anestésico tópico y con estimulación de la mucosa nasal, provocando así el reflejo naso-lagrimal. La lectura se realiza a los 5 minutos y el punto de corte en este caso es de 15 mm. El tipo II nos puede ayudar a comprobar la función de la glándula a los estímulos reflejos.

En general el test de Schirmer es una prueba muy fácil, sin efectos secundarios y su alta especificidad nos ayuda a diagnosticar casos severos de ojo seco acueo-deficiente. Pero para los casos de ojo seco puramente evaporativo y para ojos secos leve-moderados, es menos útil. Lo ideal sería hacer al menos el tipo I y el tipo I modificado para obtener suficiente información.

Otro problema importante es que las consultas están saturadas, muchas veces se deja salir el paciente y parpadea falseando el resultado.

Desde Clinise recomendamos que el paciente que se somete a la prueba, se quede en la consulta y no parpadee en la medida de lo posible. Recomendamos también que se complete el estudio con interferometría, meibografía y tiempo de rotura lagrimal y valorar las otras características de la superficie ocular.

Y recordamos que, hasta ahora, el único tratamiento que ha demostrado ser eficaz para el ojo seco hipoproductivo es el QMR Rexon-Eye.



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