1. ¿Por qué las cirugías pueden causar ojo seco? Las intervenciones oculares pueden dañar directa o indirectamente la superficie ocular y el delicado equilibrio de la lágrima. Entre las causas directas más frecuentes, encontramos:
- - Sección de nervios corneales: en cirugías como LASIK, PRK o SMILE, la creación del flap o el tallado del tejido corneal interrumpe fibras nerviosas que estimulan la producción lagrimal.
- - Inflamación postoperatoria: toda cirugía desencadena un proceso inflamatorio que, si afecta la superficie ocular, altera la producción y estabilidad de la lágrima.
- - Uso de colirios con conservantes: en el postoperatorio, las gotas antibióticas y antiinflamatorias con conservantes pueden ser tóxicas para las células epiteliales y agravar la sequedad.
- - Alteraciones mecánicas palpebrales: en blefaroplastias o cirugías reconstructivas, un mal cierre o apertura palpebral interfiere con la distribución de la película lagrimal.
- - Exposición prolongada durante la cirugía: mantener el ojo abierto durante mucho tiempo con el blefaróstato provoca evaporación y deshidratación de la superficie ocular.
2. Cirugías con mayor riesgo
TFOS DEWS III identifica tres tipos con mayor incidencia de ojo seco postquirúrgico:
- - Cirugía refractiva (LASIK, PRK, SMILE): el daño nervioso corneal es la causa principal.
- - Cirugía de catarata: más frecuente en pacientes de edad avanzada o con ojo seco previo.
- - Cirugía estética de párpados (blefaroplastia): si altera la dinámica del parpadeo o provoca lagoftalmos.

3. Prevención: la clave antes de entrar a quirófano
Antes de una cirugía ocular, TFOS DEWS III recomienda:
- - Evaluar la superficie ocular con pruebas de lágrima y meibografía.
- - Tratar el ojo seco preexistente con lágrimas artificiales sin conservantes, calor palpebral y control de la inflamación.
- - Optimizar la función de las glándulas de Meibomio antes del procedimiento.
- - Informar al paciente sobre el riesgo y el posible manejo postoperatorio.
- - Minimizar el tiempo quirúrgico y mantener una correcta lubricación intraoperatoria.
4. Recomendaciones para reducir el riesgo postoperatorio
Después de la cirugía, es fundamental:
- - Usar lágrimas artificiales sin conservantes desde el primer día.
- - Limitar el uso prolongado de colirios con conservantes, sustituyéndolos por presentaciones en monodosis cuando sea posible.
- - Aplicar calor palpebral y masaje si hay signos de disfunción meibomiana.
- - Proteger los ojos del viento y el aire acondicionado durante la recuperación.
- - Evitar el abuso de pantallas en las primeras semanas para no reducir el parpadeo.
- - Acudir a revisiones periódicas para detectar y tratar a tiempo signos de ojo seco persistente.
5. Diagnóstico y tratamiento en la fase postquirúrgica
Los síntomas suelen aparecer en las primeras horas y pueden durar semanas o meses. El manejo incluye:
- - Lágrimas artificiales sin conservantes.
- - Anti-inflamatorios tópicos de corta duración.
- - Terapias regenerativas como suero autólogo si el cuadro persiste.
- - Oclusión lagrimal en casos refractarios.
Conclusión
El ojo seco postquirúrgico no es inevitable, pero sí frecuente. TFOS DEWS III aporta pautas claras para minimizarlo, poniendo el foco en la prevención preoperatoria y en un manejo postoperatorio cuidadoso. La clave está en proteger la superficie ocular antes, durante y después de la cirugía.
También te puede interesar ...
¿Qué “piensa” la Inteligencia Artificial sobre el ojo seco?
Clínica Carrasco & Mataix crea Unidad de Ojos Secos en Sevilla
Óptica Baleri, nuevo centro de optometría afiliado a Clinise, especialistas en ojo seco
LAS MEJORES LÁGRIMAS ARTIFICIALES CON ÁCIDO HIALURÓNICO
LAS MEJORES LÁGRIMAS ARTIFICIALES SIN ÁCIDO HIALURÓNICO
LAS MEJORES LÁGRIMAS ARTIFICIALES TIPO GEL O NOCTURNAS
LAS MEJORES LÁGRIMAS ARTIFICIALES LIPÍDICAS
LOS MEJORES TRATAMIENTOS PARA LOS PÁRPADOS Y LA BLEFARITIS
Estila Meibopatch / Meibopatch /Theraperl



